martes, 24 de junio de 2008

Día del Sol

Es el día del Sol, Inti, Padre
Y nos muestra el rabo – da la espalda-
Llora imperturbable desde el cielo
La añoranza del verano que no llega.

Bufandas coquetean ruborizadas,
Paraguas instalan campamentos,
Convers se refugian en el armario
O estornudan sumergidos en charcos.

El viento susurra gélidos versos
Que penetran por bastas de casimires,
Faldas mojigatas y se enredan en las lenguas
Que los liberan en vahos intempestivos.

Hasta los sexos ocultan sus aromas,
Sus imperiosas hambrunas,
Con piernas cruzadas, mochilas,
Carteras, murallas, quintales
De pudor y frío.

Día del Sol, Inti, Padre
La Pacha lo espera húmeda,
Fecunda, extasiada…
La vida quiere parir en su negritud,
Y este se guarda egoísta pero seductor.

Pero es el día del Sol, Inti, Padre
Y la neblina pronto será violada,
Las aguas evaporarán al calor
De Inti y Pacha despojándose de pretextos
Y encontrándose sin excusas.

Para iniciar una danza-ritual, una fiesta de maíz,
Salga el poncho, se safe el anaco
Y el Dios por fin bese amarillo
A Pacha para engendrarla en
Un nuevo sueño que nace,
Un nuevo ciclo que re-inicia.

1 comentario:

Desdelpupo dijo...

Sol, taita, que con la luz fuerte del verano cerca del cielo nos inyecta vitalidad todos los días y a mi, ahora, me trae cosas nuevas. Que me caliente entonces. Lindo poema para iniciar el camino virtual. Gambate!
D.